Violencia obstétrica: testimonios de una realidad que duele

Mariela y Paula sufrieron maltrato durante el embarazo, parto y el post parto. El primero, un caso actual fue hace pocas semanas en un Sanatorio privado  y el segundo en el Hospital Público hace ya cuatro años, ambos en la capital misionera. 

Mariela tuvo a su hijo el último 14 de abril, la violencia fue ejercida por su obstetra, quien modificó la fecha de la cesárea para programar sus vacaciones, poniendo en riesgo la vida de su hijo. Como el bebé pasó más horas de las debidas dentro del vientre materno, inhaló su materia fecal, lo que afectó sus vías respiratorias y al momento del parto, le ocultaron información con respecto al estado de salud del bebé.

No existe registro sobre lo que ocurrió dentro de la sala de parto, sobre la salud del bebé y el porqué ingresó a Neonatología. La joven sostiene en su relato: “Sentí un abandono total por parte de mi obstetra”, lo que refleja la negligencia del personal de salud en un momento que debería ser único en la vida de los padres.

El caso de Paula ocurrió hace ya cuatro años en el Hospital Materno Neonatal. A diferencia de Mariela, ella conocía sobre la ley de parto humanizado por lo que presentó un plan de parto que fue aceptado por la jefa de obstetricia pero pasado por alto por el personal que la atendió ese día.

Tuvo 17 horas de trabajo de parto por encontrarse en un ambiente hostil y no poder relajarse. Escuchaba el maltrato hacia otras pacientes, veía como rompían bolsas forzosamente a otras embarazadas y como le inducían medicamentos. En su caso, le colocaron un suero sin ninguna función lo que dificultaba más su relajación  y su libre circulación.

Al ser un Hospital Escuela también tuvo que soportar que diferentes pasantes le realizaran tacto vaginal “tenes que bancartela” le dijeron las parteras.

Paula y su hija América
Paula y su hija América

Al momento de alcanzar la dilatación necesaria y pasar a la sala de parto quisieron atarla a la camilla, y en un intento por acelerar el proceso biológico considerado natural por la Ley de Parto Humanizado, la obstétra presionó su vientre con su propio cuerpo.

Como si todo esto no fuera suficiente le practicaron una episiotomía, es decir un corte para ampliar el canal de parto, sin su consentimiento.

La violencia obstétrica puede definirse como  trato deshumanizado ejercido por el personal de la salud sobre el cuerpo de la mujer, que pueden afectar tanto a la madre como a su hijo. No respetar las decisiones de la madre con respecto a cómo quiere llevar a cabo su embarazo, no brindar contención, no mantener informada a la mujer sobre lo que está ocurriendo con su bebé, introducir medicamentos sin consultar, no permitir el primer contacto con el bebé, son todas acciones que constituyen la violencia obstétrica.

En Posadas existen diversos casos de este tipo de violencia, los cuales son conocidos por testimonios de mujeres que han sido víctimas de ello. Sin embargo, sus voces son siempre silenciadas.

Redacción: Messina Tatiana, Batista Tamara

Entrevista y edición: Messina Tatiana

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