4 prejuicios sobre el Cosplay

“Suelen ser inmaduros”, “No tienen vida social y quieren llamar la atención”, “Hay un morbo sexual con los trajes, “La mayoría de hombres que hacen cosplay son homosexuales”,son algunos de los preconceptos sobre esta práctica social.

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Pelucas de colores, lentes de contacto, trajes extravagantes, performances, horas de desvelo cociendo, pegando y creando un personaje que cobra vida, no puede ser otra cosa que esta gran pasión.

La tendencia del cosplay que consta de disfrazarse para darle vida a los personajes de ficción, nació en Japón, a medidos de los años 70, comenzó con aficionados de comics que asistían a eventos y al Comic-Market (Negocios sobre comic), disfrazados de sus personajes favoritos, y poco a poco se fue expandiendo a personajes de videojuegos, películas, serie y lo más conocido, caracterización de animes.

Posiblemente, no estés acostumbrado a ver personas de diferentes sexos y edades, vestidos de personajes ficticios y te resulta raro, quizás molesto o te despierta curiosidad por el tema.

El primero: “Suelen ser inmaduros”, normalmente cuando vemos a una persona disfrazada que no es un niño; pensamos, ¡qué inmaduro!, pero no es así, este hobby abarca tantas edades que no te podes imaginar. Un ejemplo muy concreto es: La tía Sol, una mujer de 60 años, que disfruta llevando sus trajes por el mundo, oriunda de Brasil, su nombre de pila es Solange Amorim, de profesión es ama de casa, y reside en Manaus, en plena zona del Amazonas. Para el sitio web: https://verme.elpais.com/verme/2017/07/24/articulo/1500898708_090580.html en una entrevista declaró:  “El cosplay no tiene edad”; en la misma nota conto que en Facebook suele cargar fotos de sus performance, entre ellas personajes como: la dueña de Piolín, la abuela de Vaiana, la Bruja Aburrida, el Amo del Calabozo de Dragones y mazmorras, Yubaba de El Viaje de Chihiro, el Hada Madrina de Shrek, superando las 17.000 veces compartidas, esta mujer es un claro ejemplo de qué; nunca es tarde para cumplir nuestros sueños, que la opinión de los demás no es importante.

En la ciudad de Posadas, Misiones, Argentina, esta tendencia es relativamente nueva, y las críticas y suposiciones sobre el verdadero sentido del cosplay todavía están en duda para aquellos que consideran que este estilo de vida es raro, morboso, o excéntrico.
Otro comentario que se puede escuchar es: “No tienen vida social, y quieren llamar la atención”, las comunidades de cosplayers en Posadas y en toda la provincia fue creciendo con los años, cada vez más personas destinan parte de su tiempo a organizar eventos. Es más, tienen una vida social fuera y dentro de este hobby, son estudiantes, trabajadores, tienen amigos; hace un par de meses Julieta Soto, Estudiante de Comunicación Social dio una entrevista en Misiones-online tv, dónde explico: “Normalmente, nos juntamos en grupos para definir nuestros personajes y armar el grupo completo para representar una escena…” y con su compañero, Mauricio Núñez: “Las únicas personas que conocen de lo que hago es mi mama y mis hermanos, quedo atónita al ver uno de mis personajes”.
Normalmente, traspasa la provincia, los límites fronterizos, con Paraguay y Corrientes suelen armar convenciones y trabajar en equipo.
Otro prejuicio vigente, es el morbo sexual con los trajes, ciertos personajes de anime como: Mikasa Ackerman, Miku Hatsune, Hinata Hyuga o del sexo opuesto suelen ser “sexies”, las personas suelen confundir el anime con el hentai. Muchos personajes mujeres, usan vestuarios con poca ropa, como minifaldas, remeras con mucho escote, medias largas, tacones, además de las curvas pronunciadas explícitamente que en ciertos casos no retractan patrones posibles en un cuerpo real, partiendo de esta idea, la imagen de la mujer esencialmente en el siglo XXI, esta sexualizada y expuesta, y hace recrear ideas contrapuestas entre el verdadero sentido de la caracterización.
Y por último, el tabú que me gustaría tratar y derribar, “la mayoría de los hombres que hacen cosplay son homosexuales”, esta idea parte de los trajes coloridos, muy netamente arreglados, uso de lentes de contacto, pelucas, zapatos con plataforma y demás, un joven mexicano llamado Eliud, de 18 años, en una conversación plasmada en el sitio web: https://www.abs.es/sociedad/20130316/abci-cosplay-mexicano-201303121316.html dijo: “Los hombres que hacen cosplay no son homosexuales, sino muy metrosexuales”, bajo esta declaración se puede girar el panorama y la idea errónea de las personas, que un hombre se preocupe por los detalles casi invisibles de su cuerpo, (cejas, teñirse el cabello, no tener pelos, etc), no necesariamente tienen atracción sexual por los demás hombres.

Es importa hablar sobre los prejuicios para lograr desnaturalizarlos, el cosplay es un estilo de vida sano que implica mucha responsabilidad, carga horaria de trabajo, y que normalmente es la pasión de muchos posadeños, misioneros, argentinos y en todo el mundo.
El cosplay da vida a personajes de ficción, favorece la autoestima, apunta a crear vínculos, despierta la creatividad y potencia las habilidades comunicativas.

Por: Ana Heim.

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