Lo que dejó la sequía en Misiones

Los daños y pérdidas ocasionados por la sequía en la actividad agraria provincial repercutieron en la producción y comercialización de productos locales, y se reflejan en el bolsillo de los misioneros. Los pequeños productores, por su parte, esperan recuperarse con las nuevas cosechas y salir adelante, a pesar de la crisis que afrontan desde los últimos meses del año 2020.

La principal problemática que provoca la sequía es la escasez de productos derivados del campo como la sandía, el zapallo, mandioca, batata, maíz, carne vacuna, entre otros. Al haber poca producción, aumenta el precio de los mismos. Esto se ve reflejado en la escasa variedad y en los altos precios de los productos locales en las verdulerías, ferias francas y mercados. Lo que concluye con la indignación de los compradores que tienen que afrontar otro duro golpe al bolsillo.

A mediados de diciembre, el titular de las ferias francas de Posadas, José Villasanti, al ser consultado por este medio, expresó que “los precios de las frutas y verduras aumentaron entre un 10 y un 35% respecto a noviembre y se prevé que sigan aumentando”. Este mismo escenario puede trasladarse a las carnicerías, donde ya se registran aumentos de entre un 15% y 30%. Con la sequía “ya hay faltante de algunos productos como la mandioca, el maíz y la batata. Y podría haber faltante de las producciones a cielo abierto como acelga, lechuga, perejil y cebollita de verdeo”, dijo Villasanti. 

La situación también afecta a los comerciantes que, al no conseguir productos locales de buena calidad y a buen precio, se ven obligados a transportarlos desde otras provincias. La inflación, la suba constante del precio del combustible y el pago de impuestos, hacen que los costos para los vendedores sean mucho más altos que los habituales y esto se ve reflejado en los precios.

Maíz producto de la mala cosecha a causa de la sequía.

Maíz producto de la mala cosecha a causa de la sequía.

Los más afectados: los pequeños productores

Después de una temporada seca, las familias de pequeños productores siguen sufriendo las consecuencias de la sequía. La falta de agua complicó la producción. Los arroyos disminuyeron notablemente su caudal, los pozos de agua se secaron y, en las colonias que no tienen pozos perforados, se quedaron sin agua potable. Esto afectó directamente a la agricultura y ganadería provincial,  por lo que se declaró la emergencia agropecuaria.

Aunque ya llegaron las lluvias, las pérdidas son irremediables porque -como se dice en el campo- “no llueve pasto”. La mayor parte de la producción se perdió por la falta de agua. Todo lo que se cultivó para el consumo propio, la mantención de los animales y la venta al consumidor local, se vió afectado. A pesar de esto, los colonos no bajaron los brazos y continúan trabajando de sol a sol para sacar adelante las cosechas tardías.

Los Müller fueron una de las tantas familias perjudicadas de la zona rural de Comandante Andresito y hablaron sobre los daños que ha causado la sequía en su chacra.


Entrevista a los Müller, pequeños productores de Comandante Andresito. 

En las colonias, afrontar esta larga sequía fue una travesía. “Si seguía dos semanas más, nos quedábamos sin agua para tomar”, contaba el productor refiriéndose a la falta de lluvias. La escasez de agua concluyó en la pérdida de las plantaciones de sandía y melón, además de la secanza de pasturas para alimentar a los animales. Esto último influyó en la caída de la producción ganadera que se registró en la localidad. Sin embargo, las esperanzas están puestas en la llegada de las lluvias y las cosechas tardías, que ayudarían a remontar la producción.

“Fue de terror…afectó el agua, todo lo que era plantación, ganado, yerba, maíz, mandioca, tabaco” Luis Müller – productor.

La sequía: un fuerte golpe para los tabacaleros

Uno de los productos más afectados por este fenómeno climático en la provincia fue el tabaco. Plantarlo es un proceso largo y complicado. Lleva diez meses, comenzando en mayo con la siembra y cuidado de la muda, hasta agosto cuando se lleva al rosado. Luego de tres meses aproximadamente, según el tabaco que se plante, ya se puede cosechar.

“En años como éste, donde la sequía afectó todo, estuvo mucho más tiempo en el rosado. Fueron como cinco meses, porque no crecía, no se desarrollaba…”, relataba el entrevistado que es tabacalero hace muchos años, además es delegado de la Asociación de Plantadores de Tabaco de Misiones (APTM) en su zona. Después de la cosecha, se lleva al galpón para que repose, luego hay que clasificar y enfardar.

La venta del tabaco tampoco es fácil, el valor lo fijan cada año desde el gobierno. “Ya que la calidad del producto se vió afectada por la sequía, no tendrá el mismo valor. Lo único que le pediría al gobierno es que ponga un buen precio al tabaco, porque así uno recupera lo que perdió”, concluyó Luis. Ahora el tabacalero solo espera tener una buena venta que retribuya sus gastos y esfuerzo invertidos en la producción.


Warning: count(): Parameter must be an array or an object that implements Countable in /home/opyguadi/public_html/lab/wp-includes/class-wp-comment-query.php on line 405

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *